La Plenitud del amor humano
Aspirar al verdadero amor, bueno, bello y verdadero, es un anhelo intrínseco de todo ser humano, trabajar por alcanzarlo debe ser cultivado en cada mente y corazón, ya que es imprescindible para la plenitud de la vida.
Ante los constantes ataques y conceptos erróneos sobre lo que implica llevar una relación afectivo-sexual basada en el amor, es preciso que se aborde la temática desde un punto de vista integral, fundado en la antropología y naturaleza humana de la persona.
En la actualidad estamos inmersos en una cultura que habla de un amor que poco entendemos, pero del que constantemente hacemos referencia. Existe un notable y profundo anhelo en el ser humano por amar y ser amado. Es indiscutible que hemos sido creados para amar. Y por esta misma razón nos hemos equivocado en creer que sexo y amor son lo mismo. Podemos afirmar, sin embargo, que el sexo es un aspecto relevante dentro de la profundidad y complejidad del amor.
Una relación de amor en la que se da y se recibe, partiendo del entendimiento que el ser humano es un sujeto y no un objeto, y que el amor se fundamenta en la donación o entrega total de la persona hacia el ser amado, debe cumplir con cuatro características que podemos identificar. El amor es libre, total, fiel y fecundo. Para poder vivir relaciones afectivo-sexuales fructíferas y duraderas, es imprescindible e imperante considerar estos cuatro aspectos. No cabe duda que la formación personal en este tema es fundamental para poder tomar decisiones acertadas respecto al ejercicio de la sexualidad, que nos permitan fortalecer noviazgos, matrimonios, familias y sociedades.
El ejercicio de la sexualidad, en este caso específico del sexo, debe ser libre, total, fiel y fecunda dentro de los lazos del matrimonio
Ludwin Alejandro Pérez López
Clave 18.

Me parece interesante tu articulo, y sin duda el amor es bastante diferente al deseo sexual de las personas, buen tema.
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